Vodafone mantenía contabilizadas distintas provisiones en España por un importe total 384 millones de euros, según indica la compañía en su informe anual integrado, correspondiente al ejercicio fiscal concluido el pasado 31 de marzo. La cifra supone un aumento del 62% con respecto al ejercicio anterior como consecuencia, en gran medida, del expediente de regulación de empleo (ERE) realizado a principios de 2019.

Así, la teleco tenía abiertas provisiones por 189,6 millones de euros para las reestructuraciones de plantilla. En Vodafone España, tenía 96,21 millones provisionados para la propia reestructuración de plantilla, y otros 22 millones por las prejubilaciones acordadas, que afectan a 57 empleados.

A su vez, en Vodafone Ono, a 31 de marzo de 2019 hay reconocida una provisión, por el importe pendiente de ejecutar, por valor de 66,41 millones de euros por la reestructuración de plantilla, y 5,65 millones por las prejubilaciones anticipadas de 29 trabajadores.

La compañía señala en el citado informe que una vez que finalice el plan de reestructuración, “en opinión del consejo de administración, no se producirán costes significativos superiores a los importes provisionados a 31 de marzo de 2019”.

De igual forma, Vodafone tiene provisionados casi 137 millones de euros por diferentes litigios en España al cierre del mes de marzo. De ellos, 72,58 millones de euros corresponden a Vodafone España y otros 64,3 millones a Vodafone Ono.

Fuentes de la compañía explican que gran parte de los procesos abiertos por la operadora corresponden a los litigios contra la administración por las distintas tasas aprobadas por estas administraciones locales.

Las provisiones vienen en un ejercicio complicado para Vodafone, que registró unas pérdidas de más de 600 millones de euros. La teleco se vio penalizada por el fuerte incremento de los aprovisionamientos, el aumento de los gastos de personal en un ejercicio marcado por el ERE, que afectó finalmente a cerca de 1.000 personas, y la caída de ingresos. 

Fuente: Cinco Días