Primera víctima entre las principales constructoras en el nuevo ciclo inmobiliario poscrisis. La compañía vasca Byco, fundada por Jesús González Moro, y que construye en gran parte para la promotora residencial Inbisa, ha presentado concurso voluntario de acreedores. Lo hizo el pasado lunes 3 de febrero en el Juzgado Mercantil de Bilbao debido a que no ha podido soportar el aumento de costes en mano de obra y materiales de las obras de edificación de vivienda, según indican fuentes de la empresa a Cinco Días.

“Dicha solicitud viene motivada por las dificultades previstas para atender próximos vencimientos, aunque hasta la fecha se encuentra al corriente en el pago de todas sus obligaciones con proveedores, empleados y administraciones públicas”, se señala desde la empresa.

Byco es la antigua Inbisa Construcción, que se separó de la promotora y actualmente depende del Grupo Inberalia, aunque cuenta con González Moro como accionista común.

Byco es una de las principales constructoras protagonistas de las obras de vivienda del nuevo ciclo que comenzó a repuntar sobre todo a partir de 2015. Su trabajo consiste en construir los edificios para las promotoras, que son las que diseñan los proyectos y lo venden al cliente final. Desde 2017 y 2018 se ha vivido una enorme inflación de costes debido, fundamentalmente, a la falta de mano de obra preparada para asumir el repunte de la edificación, ya que tras la burbuja gran parte de los profesionales abandonaron el sector.

En las últimas cuentas de Byco presentadas en el Registro Mercantil, la constructora obtuvo un negocio de 210 millones de euros y 3,36 millones en pérdidas. La compañía no ha facilitado cifras el ejercicio de 2019, el que le ha llevado a concurso de acreedores, ni su deuda actual.

Desde la empresa se explica que cuenta con diversas obras en curso “para cuya continuidad se está preparando un plan que contemple la garantía de pagos de obra a ejecutar a proveedores y el cumplimiento de los compromisos adquiridos con clientes”.

Asimismo, la empresa indica que está valorando la presentación “a corto plazo” de una propuesta de convenio para el pago de la deuda, junto a un plan de viabilidad para reorinetar el negocio a una actividad más centrada en la especialización en obra no residencial y de control técnico de las obras, más que de su ejecución.

Fuente: Cinco Días