El fabricante automovilístico alemán Opel, perteneciente a la francesa PSA, prevé invertir 2.000 millones de euros en una nueva fábrica de celdas de baterías para vehículos eléctricos en Kaiserslautern, en el suroeste de Alemania, donde creará 2.000 empleos.

Varios medios alemanes informaron hoy de que la factoría comenzará a funcionar a partir de 2024. El consejero delegado de Opel, Michael Lohscheller, señaló que la nueva fábrica suministrará baterías para medio millón de vehículos anualmente.

Este proyecto es parte del consorcio de producción de baterías que ha autorizado la Unión Europea (UE), que aportará 3.200 millones de euros de subvenciones. En el proyecto participan otras empresas como la química BASF, BMW, la compañía de reciclaje Umicore y productor de baterías Varta.

Los países que participan en este proyecto de baterías de iones de litio, que duran más y necesitan menos tiempo de carga, son Alemania, Francia, Bélgica, Finlandia, Italia, Polonia y Suecia.

Los Gobiernos de Francia y Alemania fueron los que lanzaron esta iniciativa para responder al reto de las baterías, que suponen en torno al 40% del coste de un coche eléctrico, y que ahora son casi exclusivamente de tecnología asiática.

El Grupo PSA, a través de Opel, y el consorcio francés Total, con su filial Saft, ya anunciaron a finales de enero su intención de poner en marcha una empresa conjunta para la fabricación de baterías en Europa desde 2023, con una inversión que podría elevarse hasta casi 5.000 millones de euros. Ambos grupos prevén que recibirán unos 1.300 millones de euros de fondos públicos.

Fuente: Cinco Días