Michelin contabilizó el año pasado un beneficio neto de 1.730 millones de euros, lo que se traduce en un incremento del 4,2% en comparación con 2018, gracias, en particular, a su política de precios y al efecto positivo en sus cuentas de las compras de activos que compensaron el retroceso de los volúmenes vendidos en mercados tradicionales.

La multinacional francesa ingresó 24.135 millones de euros en 2019, un 9,5% más, y tuvo un beneficio operativo de 2.691 millones, un 5,5% menos, mientras que su plantilla subió un 3,3%, hasta 121.339 personas. 

El fabricante de neumáticos prevé que el mercado de neumáticos para automóviles disminuya ligeramente en 2020, mientras que las ventas de neumáticos para camiones continuarán «debilitándose». Así, espera que este año el beneficio operativo de los segmentos de su negocio se reduzca «ligeramente» y el flujo de caja se sitúe en más de 1.500 millones de euros, excluyendo el efecto del coronavirus.

«Durante este particular exigente periodo de transformación para el grupo, me gustaría agradecer a todos nuestros empleados su compromiso. Además de entregar un sólido rendimiento, continúan innovando todos los días, no solo en neumáticos, sino también en áreas tales como la movilidad con hidrógeno y los materiales de alta tecnología y de origen biológico», ha destacado el presidente ejecutivo de la empresa, Florent Menegaux.

Fuente: Cinco Días