El nivel educativo suele traducirse en mejores oportunidades de empleo y mayores salarios. Por eso, las personas que han logrado su título en uno de los ciclos de Educación Superior, o bien universidad o bien Formación Profesional (FP), tienen mayores posibilidades de incrementar su salario con el paso del tiempo. Mientras tanto, aquellos con un título mas bajo suelen ver cómo su remuneración disminuye según avanza su trayectoria profesional.

En España, según las conclusiones del informe ‘Panorama de la Educación: Indicadores de la OCDE’, presentado este martes en Madrid, los beneficios de contar con una de estas titulaciones son innegables, al menos en lo que se refiere al mercado laboral. Así, la tasa de desempleo entre adultos sin segunda etapa de la Educación Secundaria es del 21%, del 14% en el caso de los que han cursado el segundo ciclo, y del 8% para aquellos que han terminado la Educación Superior. Además, en buena medida, un título también protege frente al desempleo de larga duración: los titulados universitarios o de FP que han estado sin trabajar durante un año o más suponen el 40% de los casos, frente al 48% de los que no alcanzaron el último nivel de la Educación Secundaria.

Esto, en lo relativo a las tasas de paro. En el apartado de la retribución las diferencias también son notables. En los países de la OCDE, los individuos con estudios de Educación Terciaria perciben, de media, un salario un 57% más elevado que aquellos que se quedaron en la etapa anterior. La diferencia retributiva entre ambos niveles, aunque sigue siendo elevada, baja al 52% en el caso de los países miembros de la UE. Por su parte, la población con un nivel de estudios inferior a la segunda etapa de la Educación Secundaria dispone de ingresos menores que los que sí finalizaron dicha fase. En la OCDE ganan un 21% menos, y en la UE la diferencia es del 19%.

España presenta una relación entre salarios y nivel educativo «muy similar al de las medias internacionales», tal y como exlica el secretario de Estado de Educación y Formación Profesional en funciones, Alejandro Tiana. Los ingresos de un titulado en la universidad o en la FP son también un 57% más altos que los que se quedan en secundaria. Y estos, a su vez, perciben un 24% más que los que no completaron dicha etapa.

Sin embargo, pese a las ventajas que supone contar con uno de estos títulos, la brecha de género lastra el esfuerzo invertido en su formación por las mujeres de los países miembros. Tal y como explica la directora de Gabinete y Sherpa de la OCDE, Gabriela Ramos, de manera sistemática «el salario de las mujeres queda siempre por debajo del de los hombres para todos los niveles educativos». En la OCDE, las tituladas en Educación Superior tienen unos ingresos que alcanzan solo el 75% del salario de los varones. Por su parte, en el caso de las tituladas en Educación Secundaria o niveles inferiores, el salario representa el 78% del de sus compañeros. En el caso español, las tituladas superiores solo obtienen el 82% de la retribución de los graduados; un 78% del de los que tienen Educación Secundaria; y un 80% del salario que se llevan los que no pasan de los niveles inferiores.

Fuente: Cinco Días