La agencia de calificación Moody’s cree que la victoria de Letterone en la junta de accionistas de Dia, que aprobó su propuesta de ampliación de 500 millones de euros y tumbó la promovida por el consejo, de 600 millones, no elimina las incertidumbres para los acreedores de la compañía. 

Esto es debido al acuerdo al que todavía debe llegar el fondo liderado por Mijail Fridman y la docena de bancos acreedores, algo que el consejo de administración de Dia alcanzó en el día previo a la junta, con una refinanciación de 912 millones sin vencimientos hasta 2023. «Los términos del acuerdo del consejo de Dia con los bancos parecen muy similares a los propuestos por Letterone», explica Vincent Gusdorf, analista sénior de Moody’s. Sin embargo, subraya el hecho de que el primer accionista de Dia no está dispuesto a amortizar deuda, algo que sí contempla el acuerdo con la banca. Este punto será la clave de la negociación ya que es la principal discrepancia entre Fridman y los acreedores, como ya ha informado Cinco Días. Estos trabajan para cerrar un acuerdo antes del mes de mayo. Letterone quiere que la mayor parte de los fondos procedentes de la ampliación de 500 millones vayan al negocio, y solo está dispuesto a que una parte vaya a pagar los bonos que vencen en julio, por valor de 305 millones. Tampoco es favorable a que los 100 millones que pueda obtener Dia de la venta de Clarel y Max Descuento se destinen a una amortización de deuda.

Para Moody’s, la opción del consejo ofrecía más claridad para el futuro de Dia ya que, de haber sido aprobada, Morgan Stanley «habría suscrito la ampliación» y el acuerdo a largo plazo con los bancos habría sido ejecutado.

Fuente: Cinco Días