Vodafone Holdings Europe, matriz de Vodafone España y Ono, registró unas pérdidas de 4.272 millones de euros en su último ejercicio fiscal, cerrado el 31 de marzo, que se unían a los números rojos de 802 millones registrados en el año anterior. Un ejercicio que estuvo marcado por la decisión de Vodafone de no comprar los derechos televisivos del fútbol, al considerar que no son rentables.

Las pérdidas son consecuencia del saneamiento realizado por la matriz. En el informe remitido al registro mercantil, Vodafone Holdings Europe señala que, en el balance a 31 de marzo de 2019, registró un deterioro sobre su participación en Vodafone España de 1.527 millones de euros, y de 2.641 millones en ONO (en el ejercicio finalizado a 31 de marzo de 2018 se aplicó un deterioro sobre esta participación por valor de 789 millones). En total, 4.168 millones.

La empresa precisa que las pérdidas fueron compensadas por valor de 4.538 millones de euros a través de distintos movimientos. Por un lado, realizó una compensación un importe de 3.512 millones, procedentes de la aplicación de la totalidad de la prima de emisión (3.100 millones en total), unidas a las reservas previas por 210 millones y de la aportación de socios por 202 millones.

La empresa, además, realizó una reducción de capital de 1.115 millones, mediante la amortización de 1.115 millones de participaciones, con un valor nominal de un euro cada una, según adelantó este periódico el 4 de abril de 2019. El destino de la reducción de capital fue la compensación de pérdidas por un valor de 1.025 millones, y la dotación de la reserva legal, de 90,3 millones.

De igual forma, el socio único desembolsó 2.500 millones de euros que se destinaron a fondos propios para compensar las pérdidas acumuladas, con la finalidad de restablecer el equilibrio entre el capital y el patrimonio contable disminuido por pérdidas.

El balance a 31 de marzo de 2019 mostraba un importe de 7.638 millones de euros de valor de las inversiones en empresas del grupo y asociadas a largo plazo, frente a los 11.818 millones del año anterior.

Al cierre del ejercicio, Vodafone Holdings Europe presentaba en su balance un fondo de maniobra negativo por importe de 382 millones de euros, frente a los 91 millones del año anterior. El fondo de maniobra negativo se genera por los préstamos recibidos de las sociedades del grupo. La compañía señala que su matriz “tiene aprobado un plan de negocio que generará flujos de caja suficientes para atender sus obligaciones actuales y futuras, por lo que no se estima que vayan a surgir problemas de liquidez durante el próximo año”. De igual forma, insiste en que cuenta con el apoyo financiero expreso de Vodafone Group para atender a los pagos que figuran en el balance al 31 de marzo de 2019 y a los pagos de los siguientes 12 meses.

Dentro de la estructura societaria de la compañía, Vodafone Holdings Europe tiene como socio único a Vodafone Europe, B.V., con sede en Holanda, que a su vez es dependiente al 100% directa o indirectamente de Vodafone Group, con sede en Reino Unido.

Cambios de calado para volver a crecer

Cambio. La compañía recuerda que el grupo Vodafone en España ha apostado por un nuevo posicionamiento estratégico, para lo que ha redefinido su política de contenidos y mejorado las condiciones de sus planes de precios. “Estas decisiones permitirán a Vodafone ganar en competitividad en el medio plazo, pero en el ejercicio 2019 han llevado a un descenso de ingresos y del margen de ebitda”, señala la empresa, que añade que las iniciativas lanzadas tras salir del fútbol han permitido limitar la pérdida de clientes en el ejercicio.

Crecimiento. La empresa dice que con todos los cambios y medidas puestas en marcha Vodafone espera volver a la senda de crecimiento de ingresos de servicio, impulsada por un crecimiento de la cartera de clientes.

Fuente: Cinco Días