Pepsico se lanza abiertamente a ganar más cuota. El presidente y consejero delegado a nivel mundial de la compañía, el español Ramón Laguarta, aprovechó su presencia en el 34 Congreso Aecoc para trazar las líneas maestras que marcarán el futuro de la compañía de bebidas y alimentación, que pasará por potenciar el crecimiento de sus marcas y acelerar la generación de ingresos.

Algo que primero pasará por una mayor eficiencia de costes, según describió Laguarta. O dicho de otro modo, por soltar lastre. “Vamos a eliminar cosas que no son de valor añadido para invertir en creación de marcas y nuevas capacidades. Se trata de reducir costes centrales, y maximizar la presencia local. La oportunidad de mejorar el coste y la precisión del valor que añadimos en cada punto de venta es muy importante”, desarrolló.

Un ejemplo de ello es el reciente traspaso de dos de las tres fábricas de bebidas que la compañía tiene en España a la embotelladora Refresco, que se hará cargo de la plantilla y de la operativa de las instalaciones. En su exposición, Laguarta incluyó la opción de desprenderse de activos inmobiliarios, “donde hay muchas ineficiencias”. Según la previsión del ejecutivo, Pepsico cerrará el ejercicio con una cifra de ventas de 70.000 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento de más del 7% respecto al año anterior.

Un porcentaje superior a la hoja de ruta marcada por la compañía, que aspira a crecer a un ritmo medio anual de entre el 4% y el 6%. La intención de Laguarta es acercarse más a la parte alta de esa horquilla de una forma constante. “Nuestro indicador principal de cara al futuro va a ser la cuota de mercado. Queremos crecer en todas las categorías exigiéndonos un 6% anual. Han venido creciendo a un 4% y creemos que podemos ganar más mercado”.

Agresividad en las inversiones

Otro de los vectores para ese crecimiento será un cambo en la estrategia de inversión. Laguarta ha reconocido que, en los últimos años, “hemos dejado espacio a nuestros competidores para crecer en algunas categorías en las que decidimos no participar”. Por ello, ha recalcado que en Pepsico serán “más agresivos en las inversiones”.

En la categoría de ­snacks, estas se centrarán en categorías de conveniencia y nutricionales, “que crecen a un 10% anual en zonas como Asia”. Una estrategia similar seguirán en las bebidas. “Estamos creando más márgenes. La categoría se está transformado hacia bebidas probióticas, deportivas, proteínicas… pero también vamos a seguir trabajando en categorías más indulgentes [como se define a alimentos de consumo por capricho]”.

Con todos estos ingredientes, la aspiración de Pepsico es “ser los número uno, como lo somos en Rusia, EE UU o China. En España somos número tres en snacks, así que tenemos oportunidades de crecer aquí”.

Sostenibilidad

Una estrategia que sintetizó en tres ideas: ser “más fuertes, más rápidos y mejores”. En este último punto toman importancia las nuevas tendencias del sector, enfocadas hacia una agricultura más sostenible y hacia unos productos más individualizados según el país y la región en la que se opere.

“Queremos ser líderes en la agricultura de nueva generación. Somos el comprador número 1 de patatas en muchos países, tenemos conocimiento en semillas, agricultura, regadíos… Queremos ayudar a mejorar la agricultura de muchos países”, explicó Laguarta.

“Tenemos un papel fundamental para mejorar la vida de los agricultores y el uso de los recursos”, añadió. También se refirió a los envases y a la reducción de plásticos. A este respecto recordó la adquisición hace unos meses de la compañía israelí SolarStream, que permite hacer los refrescos en casa. “Elimina totalmente el uso de plástico. Estamos analizando soluciones a corto y largo plazo”.

Otro de los ejes será el carácter local. En este punto, Laguarta desveló el “sueño” que tiene Pepsico como multinacional de llevar a cabo “una personalización a escala” de la oferta. “Servimos cada día a 1.000 millones de personas. El sueño es entender quiénes son, comunicarnos con ello, entenderles mejor y darles valor. Estamos empezando pero todo pasa por comprenderle”.

Para ello, Pepsico ambiciona con crear “planogramas [gráficas que representan cómo se reparten las mercancías en un establecimiento] individuales para cada punto de venta. Por eso es indispensable tener la geolocalización de cada uno y tener la capacidad suficiente para hacerlo con eficiencia”, describió Laguarta. En España ha comenzado con una segmentación. “Vamos a invertir mucho para ser capaces de segmentar, ser ágiles y muy eficientes en la manera de llegar a cada punto de venta”.

Fuente: Cinco Días