Es una solución 5G que refleja la costosa realidad global. Las dos telecos más pequeñas de las tres estatales de China unirán sus fuerzas para construir una red de próxima generación. La cooperación podría reducir en unos 45.000 millones de euros una factura que probablemente sea varias veces mayor. La solución se adapta a las ambiciones de Pekín de tomar la delantera; también es una solución sensata.

China Telecom y China Unicom anunciaron el lunes lo que se preveía desde hacía tiempo: “co-construirán y co-compartirán” una red 5G. El acuerdo delimita distritos de 15 ciudades para la construcción.

En cualquier caso, iba a ser un reto para ambas, que tienen un valor de mercado combinado de algo más de 60.000 millones de euros, competir en inversiones con el gigante de 155.000 millones China Mobile. Trabajar juntos resuelve parte de ese problema.

No hay duda de que una rápida ampliación de la cobertura, del tipo que quiere ver China, será costosa. El gasto de capital total podría oscilar entre 900.000 millones y 1,5 billones de yuanes (entre 115.000 millones y 190.000 millones de euros) entre 2020 y 2025, según estimaciones del Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información. Es más, aún no hay un rumbo claro para que los operadores recuperen esa inversión. Sin embargo, el proyecto es una clara prioridad política en Pekín, y siempre se ha esperado que las empresas de propiedad estatal lo ejecutaran de todos modos.

La alianza resuelve parte de ese problema. El presidente de China Unicom, Wang Xiaochu, dijo el mes pasado que el uso compartido de la red podría ahorrar a su empresa entre 200.000 y 270.000 millones de yuanes (entre 25.000 y 35.000 millones de euros).

Jefferies calcula que el ahorro combinado de la asociación será de unos 370.000 millones de yuanes (47.000 millones de euros) desde este año y hasta 2026. Y los inversores están claramente satisfechos: las acciones de las dos empresas se dispararon brevemente en torno al 6%. Sin duda serán menos bienvenidas las noticias en China Tower, que alquila torres de telefonía móvil a los operadores, o para los fabricantes de equipos como Huawei y ZTE.

Las presiones de gasto en otros lugares han alentado las operaciones corporativas para aumentar la escala de los presupuestos. China ha encontrado su propia solución para su problema. Otros no tendrán tanta suerte.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Fuente: Cinco Días