Después de la extraña tregua de dos días que permitió al Ibex subir en plena epidemia del coronavirus, hoy las ventas regresan con fuerzas renovadas. El impacto del brote en la economía china es más que patente, y los inversores actúan en consecuencia. Los futuros europeos bajan el 0,8% en la preapertura, después de una sesión muy difícil en Asia. El Nikkei ha caído el  2%, el Hang Seng solo un poco menos y el índice Taiwan casi el 5%. Las Bolsas de China permanecen cerradas.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, admitió ayer los riesgos derivados den enfriamiento en las segunda economía del mundo, pero apuntó que es demasiado pronto para calibrar el efecto. Pero, mientras tanto, grandes multinacionales cierran fábricas y establecimientos comerciales, los transportes se paralizan y las aerolíneas cortan sus rutas al país.

Principales cotizaciones

JP Morgan ha calculado que el virus restará a China más de un punto de crecimiento del PIB: del 6,3% previsto al 4,9%. Similares predicciones han hecho analistas de dentro y fuera del país. El balance de víctimas sigue creciendo, y ya son 170 fallecidos con 7.711 contagiados, y hoy la OMS baraja si el coronavirus pasa a ser una emergencia sanitaria global.

El dinero, mientras, fluye hacia los activos seguros, aunque no con tanta violencia como el pasado lunes. El bono de Estados Unidos baja su rendimiento en 1,4 puntos básicos, al 1,57%, y suben también el yen japonés, el franco suizo y el oro, aunque con cierta timidez. Las divisas de Asia y el Pacífico bajan, un 0,2% en el caso del yuan chino. El precio del petróleo vuelve a caer, un 1%, hasta por debajo de los 60 dólares el barril.

Mientras, continúa la temporada de resultados. El Ibex amanece hoy con las cuentas de Siemens Gamesa, publicadas anoche y que incluyen unas pérdidas no esperadas de 136 millones de euros, después de que ayer Santander impulsara al mercado con las suyas. En Estados Unidos las de Microsoft y Tesla han sido positivas, mientras que Facebook ha decepcionado. Las flojas cifras de la red social han ayudado a enfriar los ánimos en el mercado.

Fuente: Cinco Días