El fabricante de dispositivos electrónicos Foxconn consiguió este lunes el permiso de las autoridades chinas para reabrir dos de sus plantas más importantes en China cerradas por el coronavirus, una en la ciudad de Zhengzhou, en el Este de China central y donde se produce gran parte de los iPhone del mundo, y otra en Shenzhen, según indicaron a Reuters fuentes próximas a la compañía. La firma remarcó que la reanudación de la actividad de sus fábricas se hará de forma «ordenada» y de acuerdo a los requisitos fijados por las autoridades.

La reapertura de la fábrica después del Año Nuevo Lunar se había retrasado ante el avance de la epidemia, que se ha cobrado más de 900 víctimas mortales y al menos 40.000 infectados. La noticia de este lunes, pese a ser positiva, no elimina el miedo a que haya problemas de suministro de algunos dispositivos tecnológicos en todo el mundo, pues solo el 10% del personal de Foxconn ha podido volver hoy a su puesto de trabajo por temor a la propagación del coronavirus.

En concreto, la semana pasada Foxconn tomó una decisión sin precedentes: pidió a sus empleados que no acudieran a las instalaciones de Shenzhen hasta nuevo aviso debido a que las autoridades no habían respaldado las medidas de contención de la compañía.

La empresa, que además de iPhone produce otros productos como los iPad, los Kindle de Amazon o la PlayStation de Sony, avisó a los inversores del escenario de “pesadilla” que supondría una epidemia dentro de las instalaciones, capaz de parar por completo las líneas de producción. Alex Yang, jefe de relaciones con inversores, explicó a un grupo de inversores que “la primera prioridad” consiste en asegurar “que no haya casos de infección dentro de nuestros campus” en una llamada recogida por Bloomberg.

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Kuo Ming-chi, analista de cadenas de suministro de TF International, estima que la principal fábrica de Foxconn reanudará propiamente la producción la semana que viene, para después subir al rango del 40% al 60% de su capacidad. Por su parte, Citigroup calcula que solo el 30% de la mano de obra china de semiconductores volverá hoy al trabajo.

Apple y Hon Hai Precision Industry, matriz de Foxconn, fueron de las primeras empresas en calibrar el impacto del coronavirus. La segunda redujo sus perspectivas para 2020 y anticipó disrupciones en su poderosa cadena de producción. Algunos analistas estimaron días atrás que los envíos mundiales de smartphones podrían caer hasta un 10% este año y causar una escasez de iPhones, especialmente el nuevo iPhone 11.

Otras compañías tecnológicas también intentan retomar la normalidad. Pegatron, un ensamblador de Apple, aseguró este lunes que poco a poco está reactivando sus operaciones. Otras tecnológicas como Sony o Samsung dijeron que retomarán la producción en China según lo previsto.

Huawei todavía debate la fecha para retomar la producción. Y Xiaomi se encuentra en el listado de más de 300 empresas chinas que han solicitado préstamos bancarios para hacer frente a las consecuencias del brote de coronavirus. Xiaomi, en concreto, pedirá, según los listados a los que accedió Reuters, más de 700 millones de dólares.

Fuente: Cinco Días