El resultado de Ford en 2019 se vio afectado por un impacto de 2.200 millones de dólares (2.000 millones de euros) vinculado con un reajuste contable en relación con los fondos de pensiones de sus trabajadores, por lo que su beneficio neto atribuido se redujo un 98,7% frente al ejercicio precedente, hasta 47 millones de dólares (42,7 millones de euros).

La corporación estadounidense ingresó 155.900 millones de dólares (141.727 millones de euros), lo que supone una caída del 2,7% respecto a 2018, según datos publicados hoy por la empresa, que se anotó unas pérdidas antes de impuestos de 640 millones de dólares (581 millones de euros) en comparación con las ganancias brutas de 4.345 millones de dólares (3.950 millones de euros) del año previo.

Ante estos resultados, el presidente y consejero delegado de la compañía, Jim Hackett, explicó que Ford realizó un «gran progreso estratégico» durante el año pasado, con un rediseño fundamental de la compañía, con el objetivo de «competir y ganar» en el área de los vehículos inteligentes.

«Financieramente, el rendimiento de la compañía en 2019 fue corto en comparación con nuestras expectativas originales, principalmente porque nuestra ejecución operativa -que normalmente hacemos muy bien_no fue lo suficientemente buena. Lo reconocemos, lo tomamos en cuenta y hemos hecho cambios por esto», aseguró Hackett.

Al cierre del año pasado, la corporación del óvalo matriculó un total de 5,38 millones de unidades, lo que representa una disminución del 9,9%, mientras que en este año prevé alcanzar un beneficio operativo ajustado de entre 5.600 y 6.600 millones de dólares (entre 5.090 y 6.000 millones de euros), con unas inversiones de capital de hasta 7.300 millones de dólares (6.636 millones de euros).

Fuente: Cinco Días