Los hoteles en España aprovecharon el nuevo récord en la llegada de turistas extranjeros (83,7 millones en 2018) para seguir subiendo tarifas. El precio medio se situó en 118 euros por habitación, lo que supone un 5% más y el nivel más elevado de la serie histórica del barómetro hotelero que elaboran Cushman & Wakefield y la consultora STR. El ingreso por habitación disponible, el principal indicador de rentabilidad de la industria hotelera, también avanzó un 6,2% anual hasta tocar máximos (88 euros). “La ocupación llegó al 75% y se ha mantenido en ese nivel en los últimos cinco años, lo que ha permitido a los hoteleros centrarse en los precios para mejorar su rentabilidad”, recalcó Javier Serrano, director general de STR en España y Portugal.

Marbella es el destino con los precios más caros, en torno a 200 euros por habitación, seguido por San Sebastián, con 150 euros. Si el análisis se hace por aumentos interanuales, las dos ciudades más favorecidas por el tirón del turismo, tanto nacional y extranjero, fueron Barcelona y Madrid.

La capital catalana registró el pasado ejercicio un precio medio de 145 euros por habitación, con un crecimiento del 6,8%, y unos ingresos por habitación disponible de 114 euros, lo que supuso un alza del 9,9%. La tensión posterior a la sentencia del procès fue compensada por la elevada afluencia de viajeros a tres congresos médicos, celebrados en octubre, que congregaron a 49.000 personas en tan solo tres semanas. A ello se unió la importante subida de tarifas registrada durante la semana del World Mobile Congress, en la que el ingreso por habitación disponible se disparó un 274,9% hasta los 311 euros frente a los 114 de media de 2019. Por su parte, Madrid obtuvo un precio medio de 120 euros por habitación, con un alza anual del 10,7%, y unos ingresos por habitación disponible de 91 euros, un 12,7% más.

Bruno Hallé y Albert Grau, socios de Hospitality en España de Cushman & Wakefield, destacaron el importante cambio experimentado por Madrid, que ha pasado de ser un destino exclusivo de negocios de lunes a jueves a otro en el que el ocio es el principal atributo para los fines de semana. “Antes no había demanda los fines de semana y ahora la ocupación y el precio es mayor que entre semana”, destacaron. Serrano destacó que Madrid, tras Nueva York y Londres, es la tercera ciudad del mundo y la primera hispanoparalante por oferta cultural.

En la presentación, el director general de STR en España y Portugal justificó la brecha de precios entre Barcelona y Madrid por la diferencia en el volumen de noches con ocupaciones por encima del 90%, lo que, en su opinión, es el factor determinante para que los precios puedan mantenerse elevados. En 2019, Madrid registró 70 días con ocupaciones superiores al 90%, lo que le permitió elevar las tarifas un 45% respecto a las de 2017. En el caso de Barcelona, el volumen de días escaló a 95 días, permitiendo aplicar tarifas más elevadas.

Fuente: Cinco Días