El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha iniciado la investigación contra el magnate ruso y máximo accionista de DIA, Mijaíl Fridman, y su sociedad Letterone, por posibles irregularidades en la compra de la cadena de supermercados.

Según han informado este jueves fuentes jurídicas, el titular del juzgado central de Instrucción número 4 ya ha solicitado que se de traslado de la denuncia tanto al empresario como a la compañía, y ha requerido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para que designe dos peritos a la causa.

Asimismo, ha pedido que se identifique a los denunciantes, tal y como exige la ley, tarea para la que solicita la intervención de la Policía Judicial de la Audiencia Nacional.

El juez adopta dicha medida después de que el Tribunal Supremo le atribuyera una investigación que trata de esclarecer si Fridman actuó a través de un «entramado societario criminal» para provocar la caída del precio de las acciones del grupo DIA y hacerse así con el control de la compañía a un menor coste.

En un auto, el alto tribunal aludía a un informe policial que apunta que Fridman -hoy mayor accionista de DIA con el 69,76% de los títulos y que está investigado también por la quiebra del grupo ZED- es el máximo responsable de una trama que generó en la empresa «una situación de conflicto, provocó situaciones de bloqueo y falta de liquidez a corto plazo para que su cotización cayera».

El pasado 5 de marzo el juzgado central número cuatro decidió no admitir a trámite una denuncia por falta de competencia y se inhibió a favor de los juzgados de Madrid, que rechazaron hacerse cargo del caso el día 29 de ese mismo mes por considerar que correspondía a la Audiencia Nacional.

La disputa acabó en el Supremo, que recientemente ha dado la razón a los juzgados de Madrid y deja el expediente en manos de la Audiencia.

Los magistrados del Supremo recordaban entonces que DIA cotizaba en el momento de los hechos en el IBEX 35, el principal selectivo de la Bolsa española, por lo que la trama podría haber afectado a la economía nacional alterando el precio de una firma «importante en un sector básico como es el de la alimentación».

De hecho, señalan que la evolución de los precios en el sector del comercio alimentario es «vital» para las personas con menos recursos, por lo que «hay en este caso una afectación de la economía más intensa que en casos como Afinsa, que los ha llevado o lleva pacíficamente la Audiencia Nacional».

Después de 18 meses en el capital como accionista minoritario, Fridman lanzó una opa sobre la cadena de supermercados DIA el pasado febrero, que acabó cerrando con éxito en mayo.

La firma cotizaba en torno a los 5 euros cuando el magnate ruso se hizo con una participación del 10%, en julio de 2017, y desde entonces su precio ha caído con fuerza hasta situarse hoy en 45 céntimos como consecuencia de una grave crisis que colocó al grupo de distribución -que además de en España también opera en Argentina, Brasil y Portugal- al borde de la quiebra. 

Fuente: Cinco Días