Tras semanas de mucha polémica, el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) ha aprobado su posición respecto al registro horario. Y todo indica que no apagará del todo el encendido debate suscitado en la profesión. Tras el Pleno celebrado en León, el organismo ha manifestado su apoyo a la aplicación del control de jornada en todas las firmas, también en los grandes despachos, aunque ha informado de que trasladará al Ministerio de Trabajo una propuesta «de mejora» de la norma. Entre las peticiones se incluirá la posibilidad de que los abogados puedan pactar con sus respectivas firmas un régimen de «libre disponibilidad del tiempo de trabajo»

«Dadas las singularidades y múltiples perfiles o modalidades de desarrollo de la abogacía por cuenta ajena, nada obsta a que se pacte un régimen de libre disponibilidad del tiempo de trabajo, o bien que la plena disponibilidad horaria constituya un elemento esencial para el correcto desarrollo del trabajo encomendado», afirma el documento que ha difundido el CGAE.

En un comunicado de cuatro páginas, el CGAE asevera que la obligación de aplicar el control de jornada «es de aplicación a todos los trabajadores con la única excepción del personal de alta dirección», colectivo en el que se sitúa también la abogacía por cuenta ajena. No obstante, recuerda que el carácter liberal de la profesión requiere mayor «flexibilidad» y un «plus de disponibilidad» que, en todo caso, son «compensables con horas de descanso equivalentes o, en su defecto, abonos». En este contexto, el Pleno afirma que el registro debe servir para racionalizar los picos de sobreesfuerzo» y, así, debe caber la «distribución irregular de la jornada laboral a lo largo del año», por acuerdo colectivo o individual.

Descansos

El CGAE se manifiesta a favor de la singularización del registro de jornada de los abogados y abogadas, «para individualizar las condiciones de jornada y de cada abogado». En este sentido, en contra de un modelo preestablecido de registro, la Abogacía lo que demanda es que las firmas lleven a cabo una contabilización del tiempo de trabajo efectivo para asegurar la «adecuada compensación, en tiempo y forma», de las prolongaciones de jornada. Un sistema de gestión que, en todo caso, debe ser compatible con los distintos tipos de jornada y horario existentes.

En su comunicado, el Consejo enfatiza que, según la ley, las horas extra que se compensen con descansos en los cuatro meses siguientes a su realización no computarán para el límite máximo de las 80 horas anuales. Así, un conteo individualizado de las horas de cada letrado, no solo permitirá luchar contra los excesos sino, además, «ofrecer flexibilidades a los trabajadores así como al despacho u organización en la que ejercen su actividad profesional, por medio de compensaciones».

Tras afirmar esto, el comunicado incide en que «nada obsta» a que se pueda pactar un régimen de «libre» o «plena» disponibilidad. En tales casos, la retribución estipulada «podrá establecerse mediante pacto individual o colectivo, de suerte que ya compense la mayor dedicación y/o exigencia de tiempo de trabajo y, en su caso. module también desde el punto de vista retributivo el trabajo con carácter no presencial». En todo caso, se subraya que mientas no se apruebe una excepción en este sentido, «la jornada laboral ha de ser objeto de registro y su soporte debe ser conservado durante al menos cuatro años».

Por último, el CGAE manifiesta que es necesario aclarar si el tiempo dedicado a desplazamientos puntuales o extraordinarios desde su centro habitual de trabajo constituye tiempo efectivo de trabajo, posicionándose a favor de que computen como parte de la jornada.

Fuente: Cinco Dias.