Es la escena final, al menos de momento, de la película rusa que comenzó en el verano de 2017, cuando el magnate Mijail Fridman entró en Dia. El grupo afronta una ampliación de capital por 605,5 millones de euros que arrancará el próximo miércoles 30 de octubre. La actuación de la cadena de supermercados, sin embargo, será esta vez más sencilla y más agradecida, puesto que tiene prácticamente asegurados mediante compromisos verbales la suscripción de los 105,5 millones de euros que Letterone, con un 69,8% del capital, no blinda, según fuentes financieras.

La compañía de supermercados emitirá 6.055 millones de acciones a 0,1 euros cada una, como publicó CincoDías el pasado 14 de junio. Captará así 605,5 millones para culminar el reflotamiento de la empresa. Pero el riesgo de que la operación no llegue a buen puerto es muy inferior, puesto que el fondo con el que Fridman controla la mayoría del capital, Letterone, ha garantizado 500 millones. Con todo, el primer escenario del inversor es no verse obligado a intervenir y recuperar así una parte de los 490 millones de euros en créditos participativos que inyectó el pasado mes de julio.

El folleto de la ampliación aprobado por la CNMV el viernes fragmenta la operación en dos tramos. El primero, por 418,6 millones, se ejecutará mediante la compensación de una parte de los créditos de Fridman. La segunda, por 186,9 millones de euros, está destinada a los minoritarios que quedan en la empresa y que controlan el 30,2% del capital.

Si al final se logra la mencionada demanda entre los accionistas actuales y los nuevos que entren, Letterone recuperará 71,4 millones de euros. La otra opción es que el fondo tenga que ejercer su papel como asegurador por 10 millones más a los del crédito participativo.

Las fuentes consultadas son optimistas respecto al comportamiento de los accionistas que permanecen en el capital. La familia heredera del creador de Carrefour, los Bontoux Halley, con un 3,4%, y el inversor portugués Luís Amaral, que controla en torno a un 2% del grupo a través de su family office Western Gate, prevén acudir a la operación, según estas fuentes.

Hedge funds

Otros accionistas de Dia, esencialmente hedge funds, también han dado muestras de interés. Fuentes cercanas a la empresa comentan que la mayoría de los accionistas que quedan después de la opa lanzada por Letterone a 0,67 euros apuesta por el proyecto; previsiblemente, acudirán a la ampliación.

El precio de suscripción supone un descuento del 22% una vez descontado el valor teórico del derecho, de 0,1282 euros por acción según el cierre de Dia del 22 de octubre, cuando se aprobó la operación en junta. El viernes, los títulos de Dia cerraron sin cambios en 0,42 euros. Los accionistas que no acudan –si van, deben poner casi un euro por título– verán reducido su peso en el capital un 90%. En la ampliación solo interviene un banco, BBVA, pero es mero agente, el intermediario para liquidar la oferta.

Presentaciones y cuentas

Dia sí ha llegado a un acuerdo con el bróker Fidentiis, que llevará la batuta en la ronda final de encuentros con los inversores (road show). Las presentaciones arrancarán el 30 de octubre en Madrid y continuarán la semana siguiente en Londres; además, se realizarán videoconferencias con interesados de otras zonas. Dia presentará además sus resultados hasta septiembre el próximo 5 de noviembre.

La gestora AzValor, pilotada por Álvaro Guzmán y Fernando Bernad, antes en Bestinver, estudia entrar en la ampliación, como publicó CincoDías el 25 de septiembre. Hay más inversores dispuestos a comprar, según fuentes del mercado.

La acción se desdoblará en derechos el día 30 y estos cotizarán hasta el 13 de noviembre, cuando finalizará el periodo de suscripción preferente. Los nuevos títulos desembarcarán en la Bolsa el 2 de diciembre. Dia advierte en el documento aprobado por la CNMV de varios riesgos. Entre ellos, del alto endeudamiento que mantendrá pese a la inyección de capital y de que afronta vencimientos de deuda por 378 millones en 2021 (300 corresponden a los bonos que vencen en abril), y por 988 millones en los dos años siguientes, por la deuda cotizada que expira en abril de 2023 y la refinanciación acordada en julio.

Otro riesgo es la ejecución del plan de negocio, que Dia prevé concluir antes del 31 de diciembre. En el folleto de la opa, Letterone prevía flujo de caja negativo en los dos primeros años de la nueva hoja de ruta, con un consumo de 200 a 250 millones.

Pero los nuevos cálculos apuntan a que las necesidades para poner en orden las cuentas de resultados de la firma rondarán los 370 millones. Esta cuantía se halla de sumar los 200 millones que ha inyectado la propia Letterone como préstamo al 7% a los 71 millones aportados por los bancos acreedores y a los más de 100 millones extra que Dia espera lograr en la ampliación.

Fuente: Cinco Días