La petrolera estadounidense Chevron quiere reducir su exposición a los negocios más contaminantes dado el impulso que está teniendo la apuesta por las energías renovables. Por ello, ha decidido llevar a cabo una desinversión en activos de gas en Appalachia, en la joint venture Kitimat LNG o en otros proyectos internacionales. Esta operación le podría costar entre 10.000 y 11.000 millones de dólares (hasta 10.000 millones de euros) en el cuarto trimestre.

No obstante la segunda mayor petrolera de EE UU ya tenía preparado un plan de gasto para 2020 al que había destinado 20.000 millones de dólares (18.000 millones de euros), por lo que estos cargos ya estarían descontados. 

«Con una disciplina de capital y una perspectiva conservadora, llega el momento de ser responsables y tomar decisiones complicadas pero necesarias que resulten en mayores beneficios para nuestros accionistas en el largo plazo», ha afirmado el consejero delegado de Chevron, Michael Wirth.

Las ganancias de la compañía ya cayeron un 36% en el tercer trimestre del año, debido a la caída de los precios del petróleo y del gas y los márgenes de refino, y alerto de que unos gastos más elevados afectarían a sus cuentas de los últimos tres meses de 2019. 

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Fuente: Cinco Días