Cellnex Telecom avanza en el mercado británico. La compañía ha anunciado hoy la instalación de un Sistema Distribuido de Antenas (DAS, por sus siglas en inglés) en el Etihad Stadium del Manchester City para proporcionar una conectividad 4G mejorada en todo el recinto. Una tecnología de red que también está preparada para el 5G.

En un comunicado, la compañía explica que esta nueva tecnología proporcionará una mejor experiencia de conectividad a los clientes de Vodafone y Telefónica O2, que serán los primeros en acceder a esta conectividad. Cellnex añade que otros operadores se podrán incorporar en el futuro, y asegura que marca un nuevo hito para sus actividades en Reino Unido.

Cellnex afirma que se consolida de este modo su experiencia en el desarrollo de proyectos industriales de estas características en Europa. «La compañía ha llevado a cabo proyectos similares en grandes complejos deportivos y estadios europeos, como el Wanda Metropolitano en Madrid, San Siro en Milán, Juventus en Turín o el Estadio Olímpico en Roma», dice Cellnex, que añade que el acuerdo con uno de los clubes de fútbol más icónicos de Reino Unido forma parte del plan estratégico de la compañía para expandir su actividad en el mercado británico.

Mick Goulding, director comercial de Cellnex Telecom en Reino Unido, apunta que “estamos muy contentos de habernos asociado con el Manchester City Football Club para implementar esta solución de conectividad en el Etihad Stadium. Los aficionados se beneficiarán de una señal eficiente y de alta calidad que les permitirá seguir conectados mientras disfrutan de una experiencia futbolística de calidad». El directivo asegura que Cellnex está muy bien posicionada para ampliar su presencia en el Reino Unido y contribuir al despliegue del 5G. «El mercado británico ofrece grandes oportunidades que esperamos poder aprovechar en el futuro”, añade Goulding.

Reino Unido es uno de los países donde Cellnex ha elevado la apuesta en el último año, tras su acuerdo con BT y la posterior adquisición de las torres de móvil de Arqiba, todavía pendiente de cierre, por más de 2.000 millones de libras.

Fuente: Cinco Días