Celering ensaya un proyecto de movilidad colectiva en Madrid basado en inteligencia artificial. La firma, especializada en iniciativas de carsharing orientado a empresas, se encuentra en una fase experimental del servicio denominado Shuttle Dinámico, que establece la posibilidad de crear rutas diferentes para recoger hasta a nueve trabajadores en la puerta de su casa y dejarles en la de su trabajo, con el fin de evitarles que se desplacen en su coche o ahorrarles los atascos o las averías del transporte público.

Esa experiencia piloto se está desarrollando en el Parque Empresarial de San Fernando en Madrid, donde hay censadas 70 empresas y 5.000 empleados, y permite al usuario solicitar a través de una aplicación que una minivan con 9 plazas y chófer le recoja en su casa y le lleve a su centro de trabajo a una hora pactada previamente. En las dos primeras semanas de prueba, la firma ha completado 200 viajes, con un retraso medio en la recogida de usuarios de tan solo 1,1 minutos por trayecto, con una valoración media de 4,8 sobre 5 puntos.

José María Campos, consejero delegado de Celering, asegura que gracias a la inteligencia artificial, el vehículo se va adaptando a las rutas, que varían en función del tráfico, para llegar a recoger a la hora pactada a los nueve trabajadores que viajan en la furgoneta y dejarlos también en el horario convenido en su trabajo. “El objetivo es acabar 2020 con 15 minivans en Madrid y expandir el negocio en 2021 a Barcelona y Sevilla para tener 100 minivans”, recalca Campos. En su opinión, ese nuevo sistema de movilidad en pruebas tiene un triple beneficio. “Reduce un 30% el gasto diario en transporte, acorta un 40% los tiempos de espera y de traslado y permite generar un 80% menos de emisiones de CO2”, asegura.

Las furgonetas son operadas por empresas de VTC y forman parte de un sistema de transporte muy utilizado y mucho mas extendido en otras grandes capitales, como Nueva York, Tokio, Londres o Berlín. “Solo en Nueva York lo utilizan más de 100.000 clientes diarios”, recalca Campos.

Fuente: Cinco Días