Arabia Saudí se ha visto obligada a interrumpir la producción y las exportaciones de petróleo después de los ataques con drones a dos plantas de Aramco (petrolera estatal) el sábado, incluida la instalación petrolera más grande del mundo, según informan Reuters y Bloomberg que citan a fuentes del gobierno árabe.  Los ataques con 10 aviones no tripulados han sido reivindicados por rebeldes hutíes de Yemen

Ests fuentes aseguran que los atauqes han supuesto un recorte de cinco millones de barriles diarios, casi la mitad de la producción diaria de Arabia. Aramco opera la planta de procesamiento de petróleo más grande del mundo en Abqaiq, en el este de Arabia. La planta tiene una capacidad de procesamiento de crudo de más de 7 millones de barriles por día.

Los rebeldes hutíes del Yemen lanzaron este sábado un ataque con diez aviones no tripulados contra dos refinerías de la petrolera estatal saudí Aramco en el este de ese país árabe, donde causaron sendos incendios que ya han sido controlados, informaron fuentes rebeldes y de Riad.

El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, informó en un comunicado de que las instalaciones atacadas en la mañana del sábado se ubican en las áreas saudíes de Abqaiq y Khurais y precisó que los impactos de los diez drones fueron «precisos y directos».

En línea con su retórica habitual, Sarea justificó los ataques como una respuesta «legítima» a las agresiones de los últimos cinco años contra el Yemen, donde Riad lidera una coalición militar en favor del Gobierno yemení reconocido internacionalmente.

«Prometemos al régimen saudí que nuestras operaciones futuras se expandirán más y más y serán más dolorosas que antes mientras continúen las agresiones y el asedio», concluyó el portavoz militar de los rebeldes.

Por su parte, una fuente del Ministerio de Interior saudí citada por la agencia oficial del reino, SPA, confirmó que los equipos encargados de la seguridad de Aramco han extinguido dos fuegos causados por aviones no tripulados en el este del país.

Ambos incendios fueron ya controlados y se ha lanzado una investigación para esclarecer los detalles del incidente, precisó la fuente.

Este es el segundo ataque de envergadura de los rebeldes yemeníes en menos de un mes contra instalaciones de Aramco, al que las agencias crediticias Moody’s y Fitch consideran la empresa con más ganancias del mundo, con un beneficio neto que estimaron en 111.100 millones de dólares en 2018.

Los ataques con drones a aeropuertos y objetivos militares y petroleros saudíes son comunes desde las filas rebeldes, y en las últimas semanas se han producido casi diariamente.

El conflicto yemení estalló a finales de 2014 cuando los rebeldes ocuparon Saná y otras provincias del país y expulsaron al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, hoy exiliado en Arabia Saudí.

Riad y sus aliados árabes intervienen militarmente en el conflicto desde marzo de 2015 para tratar de derrotar a los hutíes, apoyados por Irán, y restituir al dirigente exiliado.

Fuente: Cinco Días