El grupo ACS se ha acercado en 2019 a su objetivo de 1.000 millones de euros de beneficio neto. La compañía ha obtenido un resultado atribuible de 962 millones, lo que representa un alza del 5,1%, tras descontarse 420 millones por el anunciado resultado negativo de la venta de BICC, la división de Cimic en Oriente Medio. Ese impacto ha sido compensado con los 250 millones de resultado extraordinario obtenido con la venta de las plantas fotovoltaicas en España y la suma de otros 170 millones por la aplicación de una provisión por riesgos internacionales.

Antes del impacto reconocido en la filial australiana, ACS alcanza un beneficio neto de 1.001 millones, según revela en el informe remitido a la CNMV con el mercado ya cerrado. Por divisiones, Infraestructuras alcanza 613 millones de beneficio (un 4,6% más), a los que hay que restar los 420 de la provisión en Australia. El área entrega, por tanto, 193 millones al resultado neto global. Servicios Industriales aporta 600 millones de ganancia sumados los 350 millones de beneficio ordinario de la división (un 7,8% más) y los 250 millones de la citada desinversión en renovables. El área de Servicios, representada por la filial Clece, suma otros 38 millones, en línea con su resultado en 2018.

La compañía que preside Florentino Pérez ha situado sus ventas en 39.049 millones, con un incremento del 6,5% respecto a 2018. El ebitda mejora un 7%, hasta los 3.148 millones, y el ebit, de 2.126 millones, sube un 3,7%. La compañía consigue un 50% de su cifra de negocio en Norteamérica, por el 20% que pesan los mercados europeos o el 19% de Australia. Las ventas en España suben al 14% del total.

ACS ha destacado esta tarde una mejoría de 10 puntos básicos en el margen de ebitda, que sube al 8,1% sobre las ventas. El margen ebit, por su parte, es del 5,4%.

La fortaleza de las distintas monedas con que trabaja la empresa impulsa la cartera de contratos por ejecutar hasta los 77.756 millones de euros, con un ascenso del 7,7% o del 6% en términos comparables. Un 44% de ese trabajo está firmado en Norteamérica, por el 25% de Australia y el 18% en Europa, entre los destinos más significativos.

Más Abertis y menos Hochtief

Dentro del área de Infraestructuras resalta un menor beneficio en Construcción, debido a la bajada en el capital de Hochtief con la venta de una participación a Atlantia (ACS pasó del 71,8% a un 50,4%). De este modo, la división entrega 358 millones en comparación con los 401 millones de 2018. Un efecto que se ve compensado con la aportación de la concesionaria Abertis, que ACS y Atlantia se reparten al 50%. El grupo español declara una ganancia de 255 millones en Concesiones, un 38% más, de los que 245 millones proceden de la concesionaria catalana (175 millones en 2018).

ACS vuelve a cerrar un ejercicio con la deuda neta cercana a 0, en concreto 54 millones de euros que arrojan un ratio de ebitda frente a deuda neta de 0,02 veces. Los 54 millones resultan de una posición neta de tesorería de 87 millones a la que se restan 141 millones de deuda de financiación de proyectos.

En el caso de la participada Abertis, la concesionaria gana un 9% más que en 2018 tras incrementar un 4,4% las ventas y un 6,9% el ebitda. El tráfico de las autopistas de Abertis en España subió un 4,3% mientras en Francia lo hizo un 1%.

Fuente: Cinco Días